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GDC | §2.3 – El perfil de color

< §2.2 – El problema central de la administración del color

De acuerdo a lo visto, el primer problema tecnológico que enfrentamos en la administración de color es el siguiente: Dado un equipo cualquiera, ¿qué valores debo presentar en su entrada para obtener a su salida un color específico? De alguna forma podemos ver este problema como el inverso al de la medición; tomando una impresora como ejemplo, en lugar de medir qué color se obtiene al utilizar ciertos porcentajes de CMYK, queremos averiguar qué valores CMYK debemos utilizar para asegurar que se obtendrá un color (expresado en Lab[1], por ejemplo) determinado.

Naturalmente, no podemos pretender buscar los valores adecuados “por ensayo y error” cada vez que tengamos esta necesidad; no sería práctico. Se trata más bien de obtener una especie de “radiografía” de nuestro equipo que nos permita anticipar qué color se obtendrá ante cualquier valor posible de su entrada.

Caracterización de dispositivos

La manera conceptualmente más simple de obtener esta información sería registrar en una especie de tabla, para cada posible combinación de los valores de entrada, el color que se obtiene en cada caso. Supongamos nuevamente una impresora; imprimiríamos pequeños parches de color con diversas combinaciones CMYK, para luego medir mediante un colorímetro o espectrofotómetro el color Lab resultante de cada uno, llevando luego esta información a una tabla. Si efectivamente construyéramos esta tabla, variando los porcentajes de CMYK en incrementos de 5%, obtendríamos algo con el siguiente aspecto:

C M Y K L a b
0% 0% 0% 0% 95 0 -2
0% 0% 0% 5% 92 0 -2
0% 0% 0% 10% 89 0 -2
etc… etc…
0% 0% 5% 0% 95 0 2
0% 0% 5% 5% 92 0 2
0% 0% 5% 10% 89 0 1
etc… etc…
0% 50% 0% 0% 71 33 -7
0% 50% 0% 5% 69 32 -7
0% 50% 0% 10% 67 31 -7
etc… etc…
100% 100% 100% 90% 11 -1 2
100% 100% 100% 95% 9 0 2
100% 100% 100% 100% 9 0 2

Debe quedar claro que si uno tuviera una tabla completa como ésta estaría en condiciones de anticipar el color obtenido, cualquiera sean los porcentajes de tinta empleados[2].

La idea de contar con esta información de una manera estándar surgió a partir del trabajo realizado en conjunto por un grupo de empresas de tecnología, las que crearon y estandarizaron una manera de almacenar estos datos en un perfil de color, que nosotros definiremos así:

Un perfil de color es un archivo digital asociado a un equipo o dispositivo que contiene información con la cual es posible, en ciertas condiciones y mediante el uso de herramientas estándar, predecir el color obtenido ante determinados valores de su entrada[3].

De esta forma, un perfil de color de un cierto equipo puede considerarse la forma más completa de poseer el comportamiento colorimétrico del mismo, aparte del propio equipo. Su utilidad radica en que, al ser creado a partir de mediciones hechas sobre el mismo, contempla el funcionamiento de cada parte del sistema que interviene en la formación del color resultante. Ya hemos visto que no podemos esperar que dos equipos reproduzcan color de la misma manera por el sólo hecho de estar construidos por el mismo fabricante; el perfil de color nos permite almacenar de manera compacta todas las características que lo hacen único.

La agrupación que estandarizó la forma de crear un perfil de color fue fundada en 1993, originalmente por Adobe, Agfa, Apple, Kodak, Microsoft, Silicon Graphics, Sun Microsystems y Taligent, bajo el nombre de Consorcio Internacional del Color o ICC (International Color Consortium), cuyo propósito es “… crear, promover y alentar la estandarización y evolución de componentes y arquitecturas para la administración del color que sean abiertas, independientes de un proveedor específico y multiplataforma. El resultado de esta cooperación fue el desarrollo de la especificación del perfil ICC[4]. El perfil ICC mencionado es el nombre con el que se conoce internacionalmente al perfil de color según este estándar, aunque debemos hacer notar que existen perfiles de color que no son ICC.

¿Qué equipos o dispositivos pueden tener su propio perfil de color? En principio cualquiera capaz de “convertir” valores digitales RGB o CMYK en color (sea por emisión de luz o por reflexión sobre tinta impresa), y también viceversa; las herramientas actuales permiten crear perfiles de color de monitores, impresoras, escáneres, cámaras digitales y proyectores.

El perfil ICC

El archivo digital que contiene el perfil de color de un dispositivo tiene usualmente la extensión .icc (o también .icm), y de acuerdo a su definición nos suministra dos tipos de información importante sobre la forma en que el dispositivo representado reproduce el color. Por un lado define una relación entre valores numéricos que ese dispositivo emplea o “entiende” (RGB o CMYK, según el caso) y los  colores o valores Lab que cada combinación de esos valores produce:

Un perfil ICC establece una relación o mapeo entre valores digitales y color, para el dispositivo que ese perfil representa.

Este mapeo puede ser visto de dos formas. Dado que el equipo analizado fue construido para aceptar números en RGB o CMYK, no hay valores “prohibidos” que no puedan utilizarse. Todas las combinaciones en RGB desde (0, 0, 0) hasta (255, 255, 255) son válidas (análogamente en CMYK, desde 0%, 0%, 0%, 0% hasta 100%, 100%, 100%, 100%), y el perfil ICC asociado debe ser capaz de indicar cuál es el color resultante para cualquier combinación; en otras palabras, la relación valores digitales → color siempre es posible.

Por otro lado, ningún dispositivo es capaz de reproducir toda la gama cromática de la visión humana. Esto significa que el conjunto de los colores que un dispositivo es capaz de reproducir será una parte de esa gama cromática. Esta información es crucial, ya que identifica qué es posible reproducir con ese dispositivo y qué no:

Se denomina gamut o espacio de color a la representación del conjunto de todos los colores alcanzables o reproducibles por un sistema o dispositivo determinado[5].

En este caso la relación inversa color → valores digitales sólo es posible si el color elegido se encuentra dentro del gamut del dispositivo. Cualquier otro color no tiene valores digitales asociados ya que no es reproducible en ese dispositivo.

Visualización del gamut de un dispositivo

Este último nos indica que la forma más directa para obtener el gamut de un dispositivo particular es obtener su perfil ICC. Existen aplicaciones que permiten visualizar ese gamut a partir de la información contenida en el mismo. Aquí se muestran dos ejemplos. Haciendo clic sobre cada uno de ellos podrá verse una animación en 3D que permite apreciar mejor el gamut.

iMac-display-gamut
Gamut de un monitor típico de PC, de tecnología LCD LED.
FOGRA39-gamut
Gamut aproximado de un sistema offset típico.
§2.4 – Conversión entre espacios de color >

1 En lo que sigue, por comodidad de escritura y como es usual en otros textos y aplicaciones, llamaremos simplemente Lab a lo que correctamente debiera escribirse CIE L*a*b*.
2 Construir esta tabla en pasos de 5% en cada canal demandaría un total de 21 x 21 x 21 x 21 = 194.481 parches de color. Aún midiendo un parche por segundo, la generación de esta tabla demandaría más de dos días. En la práctica se usan muchos menos parches que éstos (daremos más detalles luego); la idea de presentarlos así tiene el propósito de ilustrar el concepto. Los valores Lab mostrados corresponden, no obstante, a una condición real de impresión, denominada FOGRA39.
3 Según el ICC, “… Los perfiles de dispositivo proveen a los sistemas de administración de color de la información necesaria para convertir datos de color entre espacios de color nativos y espacios de color independientes del dispositivo. La especificación divide los dispositivos de color en tres amplias categorías: de entrada, de pantalla y de salida”. En esta definición, ICC denomina espacios de color nativos a lo que nosotros hemos llamado dependientes del dispositivo. (http://www.color.org/iccprofile.xalter).
5En la literatura especializada se suele hacer la distinción entre el conjunto de puntos que representan colores reales para la visión humana o alcanzables por un dispositivo (el gamut) de la representación analítica del espacio que los contiene, denominada espacio de color. Para nuestros fines, esta distinción es demasiado sutil, por lo tanto tomaremos ambos conceptos como equivalentes.