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GDC | §2.4 – Conversión entre espacios de color

< §2.3 – El perfil de color

En el apartado §2.2 establecimos que para obtener el mismo color en dos dispositivos distintos será necesario enviar a cada uno valores diferentes. Veremos cómo se utilizan los perfiles ICC para lograr este propósito.

Supongamos entonces el siguiente problema práctico. Tengo un impreso obtenido en cierto sistema de impresión, y deseo reproducirlo en otro sistema. Ya sabemos que si lo imprimimos en ese otro sistema no obtendremos generalmente el mismo color. Suponemos además que contamos con el perfil de color de la primera impresora y también con el perfil del segundo sistema. ¿Cómo lograr que reproduzca el mismo color?

Aprovechemos para introducir algunas definiciones:

El equipo o dispositivo en el cual se conoce el color deseado se denomina dispositivo de entrada o de origen; el sistema que ese dispositivo utiliza para describir el color se llama espacio de color de entrada, de origen o de referencia; y análogamente, el perfil que describe ese espacio de color se denomina perfil de entrada o también perfil de referencia.

Análogamente, el equipo en el cual queremos reproducir el color de referencia, su espacio de color y su perfil representativo serán respectivamente el dispositivo, espacio de color y perfil de salida o de destino.

Para fijar ideas, a partir de los ejemplos de §2.2, tomemos como sistema de entrada o referencia una impresora offset de bobina y como sistema de salida o destino una impresora inkjet. El color que nos interesa reproducir es el rojo (M: 100%, Y: 100%) que se obtiene en offset. Sabemos que si enviamos la misma información digital (es decir los mismos M: 100%, Y: 100%) al equipo inkjet sucederá lo que se muestra aquí:

El examen de los respectivos perfiles nos muestra que este resultado es esperable: mientras los valores CMYK elegidos nos dan un color en Lab (53, 55, 30) en offset, el que se obtiene en inkjet es (53, 71, 81).

Sin embargo, estos perfiles contienen los datos que necesitamos para solucionar el problema. El perfil de entrada nos dice que el color que buscamos en Lab es (53, 55, 30). Imaginemos por el momento que buscamos en todo el perfil de salida y encontramos una línea donde aparece del lado derecho exactamente[1] este valor Lab. Esto significa que la impresora inkjet puede efectivamente reproducir ese color (es decir, pertenece a su gamut). Por lo tanto, del lado izquierdo tenemos la combinación CMYK que produce ese color: son los valores que buscamos. Aplicando esos valores en la impresora inkjet, suponiendo que el perfil de salida representa fielmente al equipo, obtendremos el color buscado. El proceso completo se muestra aquí:

Todo el proceso podría resumirse así:

  1. Se tienen los perfiles de entrada (dispositivo de origen) y de salida (dispositivo de destino);
  2. Cada perfil vincula el espacio de color dependiente del dispositivo con un sistema de color independiente (en esta caso Lab);
  3. El primer perfil se usa de forma directa (aquí es CMYK → Lab);
  4. El segundo perfil se usa de forma inversa (es decir Lab → CMYK);
  5. Al buscar el color deseado por cierta combinación CMYK en Lab en el primer perfil, y luego buscar ese valor Lab en el segundo perfil, se ha construido implícitamente una nueva tabla combinada CMYK → CMYK;
  6. La transformación resultante converte números CMYK del primer equipo en números CMYK del segundo equipo preservando el color.

El resultado nos permite así traducir color del espacio de origen al espacio de destino. Tengamos en cuenta que este método nos permite la conversión entre espacios arbitrarios de color: tanto el espacio de entrada como el de salida pueden ser CMYK o RGB, y por consiguiente las cuatro conversiones siguientes son posibles (los detalles específicos de cómo se producen los analizaremos más adelante):

  • CMYK → CMYK
    Esta conversión típicamente se aplica para adaptar un trabajo ya preparado para un sistema de impresión a otro sistema distinto (repurposing), optimización en el uso de tintas (ink reduction) o impresión de pruebas de contrato (proofing) como en el ejemplo recién visto;
  • CMYK → RGB
    Una conversión de este tipo ocurre de manera automática cada vez que observamos en pantalla una imagen o documento formulado en CMYK, ya que el software debe enviar a la pantalla valores RGB para su operación. También puede producirse cuando debe incorporarse a un circuito RGB (video, internet) una imagen proveniente de un flujo gráfico;
  • RGB → CMYK
    Quizás la más delicada de las conversiones, ya que por lo general el espacio de destino empleado tiene un gamut menor al de origen. Cada vez que se ingresa a un circuito de preprensa una imagen digital, cuyo origen es siempre RGB, ese necesario realizar esta conversión;
  • RGB → RGB
    Además de la presentación colorimétricamente correcta en pantalla de imágenes RGB (donde deben convertirse al espacio RGB del monitor), se aplica esta transformación cuando se desea tener cierto grado de consistencia en la reproducción de imágenes en internet, para lo cual se emplea como espacio de salida un espacio de color representativo de los dispositivos típicos de consumo.

El motor de color o CMM (Color Matching Module)

Desde el punto de vista gráfico, este proceso debe aplicarse a cada elemento de una pieza gráfica que posea una descripción de color. Esto significa que cada texto, forma o imagen presente en un documento digital debe ser convertido para lograr su completa reproducción en otro dispositivo. En particular, en el caso de las imágenes raster, esta conversión debe tener lugar para cada pixel de la misma. Este mecanismo de búsqueda y cálculo se realiza mediante un software denominado motor de color, módulo de equiparación de color o CMM (Color Matching Module):

El módulo de equiparación de color o CMM es el software encargado de hallar los valores digitales que producen un color dado en cierto sistema o dispositivo (de salida o destino), a partir de los valores digitales que producen ese color en un sistema o dispositivo conocido (de entrada u origen), para lo cual debe tener acceso a los perfiles de color de los dispositivos involucrados.

El CMM debe poder “conectar” ambos perfiles a través de un espacio de color independiente del dispositivo, que puede ser Lab (como en el ejemplo) o XYZ.

El espacio de color independiente del dispositivo empleado por el CMM para conectar el perfil de entrada con el de salida se denomina espacio de conexión de perfil o PCS (Profile Connection Space).

En la práctica, este software puede estar disponible de dos formas:

  • Como parte de una aplicación específica, de manera que su servicio sólo está disponible para esa aplicación particular. Los RIPs basados en software para prueba de contrato suelen contener un CMM propietario de este tipo. Otro ejemplo es ACE (Adobe Color Engine) que es un CMM que se instala automáticamente con los programas de Adobe y brinda el servicio sólo a las aplicaciones del paquete;
  • A nivel de sistema operativo, en cuyo caso está disponible para todas las aplicaciones instaladas en ese equipo. Ejemplos típicos son ICM (Image Color Matching) en Windows y ColorSync en Mac. El acceso a los perfiles de color se logra copiándolos en ciertas ubicaciones (carpetas) predeterminadas. En Windows esta carpeta es C:\WINDOWS\system32\spool\drivers\color; en Mac se colocan en /Library/ColorSync/Profiles para todos los usuarios del equipo, o bien en /Users/{usuario}/Library/ColorSync/Profiles para un usuario específico.
§2.5 – Propósitos de conversión >

1 Como dijimos, el perfil no contiene todas las combinaciones posibles de CMYK, ni tampoco de Lab. Encontrar “exactamente” un valor Lab en la tabla significa en la práctica que hallamos uno o más valores suficientemente cercanos como para deducir el que buscamos por interpolación.