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GDC | §2.7 - Espacios de trabajo

§2.6 - Creación de un perfil ICC

Supongamos un editor dispuesto a trabajar interactivamente sobre el color de un documento (imagen, diseño de página, ilustración, etc.) y que desee hacer cambios en función del resultado que ve en pantalla, para lo cual se ha tomado el trabajo de calibrar y perfilar su monitor. En este punto, cualquier valor digital empleado en ese documento y elegido por su aspecto en la pantalla debería ser guardado junto con el perfil del monitor, ya que éste contiene la información del color visto en él al momento de su edición. Esto sugiere que ese documento, una vez guardado, debería tener incrustado el perfil del monitor.

Para fijar ideas, supongamos una imagen RGB en una primera estación de trabajo, que hemos guardado como un archivo con el perfil del monitor incrustado. La recepción de esta imagen en una segunda estación de trabajo, con un monitor diferente, obligaría a convertir los valores RGB (que están referidos al primer monitor) en otros RGB (referidos al segundo monitor) para preservar la apariencia de color del documento; esa conversión se realiza, como hemos visto, conectando ambos perfiles a través del CMM. En un mundo ideal, con perfiles y conversiones perfectas, esto debería funcionar sin importar la cantidad de etapas por las que el documento debe pasar.

No obstante, esta solución presenta algunos inconvenientes:

  • Las sucesivas conversiones RGB > Lab > RGB se realizan digitalmente y con precisión limitada, lo que acumula errores de redondeo que degradan la información de color;
  • Utilizar un monitor particular como referencia limita el color producido al gamut del mismo; no es posible que el documento exprese colores que podrían sí estar disponibles en otros equipos;
  • Si en lugar de estar generado localmente, el documento es recibido desde otro lugar, utilizando un gamut más amplio, su simple visualización obliga a convertir y, por tanto, a reducir de manera permanente ese gamut;
  • Cuando el documento pase por una estación de trabajo que no cuenta con CM (o aún peor, con un CM mal configurado, o utilizando perfiles erróneos) se introducirá en el mismo una alteración que hará que la información de color en él contenida deje de ser representativa.

Espacios de trabajo de color

Estos problemas sugieren que debemos separar el espacio de color en el cual está expresado un documento de aquél empleado en su visualización, ya que de otro modo tendríamos tantos “idiomas de color” como monitores existan en el mundo, obligando a continuas conversiones. Mientras el perfil del monitor sigue siendo necesario para reproducir correctamente un documento en pantalla, la idea es establecer un espacio de color de referencia, públicamente disponible, en el cual basar el color del mismo. Estos espacios se crean de manera sintética, atendiendo a alguna aplicación particular, y se conocen como espacios de trabajo de color:

Un espacio de trabajo de color (working space) es un espacio de color abstracto o sintético, construido para representar una determinada tecnología, aplicación o categoría de equipo, para su uso como estándar en la comunicación de documentos que emplean modelos de color dependientes del dispositivo.

Existen dos guías que ayudan en la elección de un espacio de trabajo particular:

  • Por un lado, el espacio elegido debe tener un gamut suficientemente amplio como para contener todos los colores de interés para el uso que se haga de él (el gamut de la aplicación);
  • Por otro lado, no debería dejar demasiados colores fuera de ese gamut (aunque no los usemos); de lo contrario, dada la naturaleza limitada de la precisión de las magnitudes digitales, estaríamos desperdiciando muchas combinaciones numéricas para colores que no se utilizan, restándonos precisión para los que sí utilizamos.

Por ejemplo, uno de los espacios de trabajo RGB más difundido es el sRGB, diseñado en conjunto por Hewlett-Packard y Microsoft como un espacio estándar para uso en monitores, cámaras digitales, escáneres e impresoras de consumo masivo. Está basado en los primarios empleados por el estándar HDTV de televisión de alta definición, que a su vez está construido sobre el comportamiento colorimétrico de televisores TRC y LCD típicos. Si bien suficiente para muchos casos, al estar orientado a equipos de consumo su gamut no es muy amplio; no obstante, en una cadena típica de proceso a nivel hogareño (cámara digital > monitor > impresora), donde por lo general no se emplea CM, es posible obtener resultados aceptables. En otras palabras, el uso de un espacio estándar hace que, en cierta forma, la gestión de color sea transparente al usuario y descanse en cambio en los proveedores, quienes serían así los responsables de que los equipos fabricados por ellos adhieran al estándar.

Comparativa entre espacios de trabajo de color RGB estándar

El espacio sRGB ya mencionado no es el único; diferentes necesidades de abarcar más colores mediante el modelo RGB hicieron que se construyeran otros. Por ejemplo, la necesidad de emular ciertas combinaciones CMYK no alcanzables en sRGB, o de codificar colores de la vida real capturados por cámaras digitales profesionales, impulsaron la creación de espacios de color que, mediante el empleo de primarios convenientemente elegidos, alcanzan gamuts mayores.

Los espacios de trabajo RGB son simples de definir: basta con especificar los primarios a emplear, el valor de gamma y la cromaticidad del punto blanco (es decir, el color correspondiente a la combinación RGB máxima). Con estos datos es posible construir directamente un perfil ICC de tipo matriz. A continuación se presentan algunos de los más conocidos:

sRGB
El espacio sRGB ya presentado, creado por HP y Microsoft, contiene apenas un 35% de los colores visibles del diagrama CIE. Está construido con un gamma aproximado de 2.2 y un punto blanco igual a D65. Tal como se explica, este espacio representa el gamut más representativo de los dispositivos de consumo masivo.
Adobe RGB
El espacio Adobe RGB fue definido por Adobe en 1998 con el propósito de abarcar todos los colores alcanzables mediante impresoras CMYK, pero usando primarios RGB. Alcanza a cubrir un 51% de los colores observables. Está definido con un gamma 2.2 y punto blanco D65. El triángulo gris interior muestra el espacio sRGB en comparación.
Wide Gamut RGB
El espacio Wide Gamut RGB, también creado por Adobe para un gamut aún más amplio, está construido utilizando primarios espectralmente puros, razón por la cual sus vértices caen sobre los bordes del diagrama cromático CIE, y cubre un 78% del mismo. Utiliza un gamma de 2.2 y un punto blanco de D50. Debido a la mayor riqueza de colores, es conveniente utilizar profundidades de color de 16 bits o más al emplear este espacio. En comparación se muestra el espacio Adobe RGB.
ProPhoto
Pensando en un gamut suficientemente amplio para codificar todos los colores observables en la vida real, Kodak creó este espacio llamado ProPhoto, que tiene la particularidad de utilizar primarios G y B imaginarios, es decir, no existentes en la naturaleza, lo que le permite alcanzar un 90% del espacio cromático CIE. Esto se logra a expensas de contener un 13% de colores imaginarios. El gamma empleado es 1.8 y el punto blanco es D50. Nótese que, aún siendo mayor, el gamut de este espacio no encierra totalmente al del Wide Gamut.

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Comparativa entre espacios de trabajo de color CMYK para condiciones de impresión estándar

Un concepto similar puede aplicarse a espacios de trabajo de dispositivos CMYK. Sin embargo, si bien es posible en teoría construir un perfil ICC para un sistema cualquiera, al pensar en hacerlo para el caso de offset, huecograbado u otros sistemas de impresión a gran escala, se presentan algunos inconvenientes.

En efecto, las características inherentes a los mismos (la existencia de parámetros específicos de separación, la gran cantidad de variables que afectan el proceso, la dificultad de una estabilización duradera que haga viable la obtención de un “estado de referencia”, además del costo que tal calibración presentaría), hacen que la tendencia actual sea más bien especificar un espacio de referencia apropiado para un sistema y para ciertas condiciones de impresión establecidas mediante normas de aplicación, y luego construir un perfil ICC que represente esas condiciones. Estos perfiles, públicamente disponibles en general, constituyen verdaderos espacios de trabajo estándar CMYK, y se llaman también perfiles de condición de impresión o de condición de salida (output intent profile); con este nombre, por ejemplo, se denomina el espacio de trabajo en el que está definido un PDF/X, necesario para conformidad con esa norma.

Teniendo en cuenta las posibles elecciones de tecnología de impresión, tipo de sustrato, lineatura, etc., las diferentes condiciones de impresión a caracterizar son enormes, por lo cual existen muchos más espacios de trabajo CMYK que en el caso de RGB. A continuación se muestran tres condiciones de impresión típicas en offset; en la cuarta se puede observar una comparación entre ellas y el gamut de un monitor estándar (sRGB).

Uncoated FOGRA 29
Espacio de color alcanzado por las condiciones de impresión denominadas Uncoated FOGRA29, que se definen en la norma ISO 12647-2:2004 (offset comercial, planchas positivas, papel sin encapado de 120 g/m, lineatura de 60/cm). El círculo en negro indica la ubicación del punto blanco de este espacio, es decir, el color del sustrato empleado.
US Web Coated SWOP
El estándar americano para offset a bobina, llamado US Web Coated SWOP, presenta este gamut y punto blanco. Compárense ambos con el de FOGRA39, representado aquí en gris. Notar el desvío del blanco hacia el amarillo, producto de la definición del papel utilizado (comercial n° 5).
Coated FOGRA 39
Gamut representativo de las condiciones de impresión Coated FOGRA39, definidas en la norma ISO 12647-2:2004 (offset comercial, papel encapado matte o glossy de 115 g/m, lineatura de 60/cm). En comparación, el estándar americano SWOP.
CMYK vs RGB
Los tres sistemas vistos, comparados con sRGB. Si bien es cierto que muchos colores presentes en sRGB no pueden alcanzarse en ninguna de estas condiciones de impresión, la recíproca también es cierta: ciertos tonos (especialmente en los verdes y los cian) no podrán ser vistos en un monitor común, ni siquiera para el gamut más reducido de la condición FOGRA29.

Espacios de trabajo para grises

Para elementos definidos en escala de gris no tiene sentido, naturalmente, hablar de un espacio de color; sin embargo lo que sí puede definirse es la curva de reproducción tonal que se debe aplicar para obtener una determinada escala de luminosidad. Estos “espacios” son, por lo tanto, curvas: suelen especificarse sencillamente como un porcentaje de ganancia de punto o como un valor apropiado de gamma. Los perfiles ICC que representan espacios de trabajo para escala de grises suelen ser del tipo matricial, y al igual que los otros, contienen una referencia al punto blanco (es decir, las coordenadas del color que debe interpretarse ante un valor igual a 0%).

Lo más parecido a un espacio de trabajo estándar (además de aquéllos que emulan curvas de reproducción típicas como gammas de 2.2, o ganancias de punto diversas, como 20%) es el denominado sGray, que utiliza la misma curva que las empleadas en cada canal RGB del espacio sRGB.

Espacios de trabajo para spot colors

La utilización de spot colors en cuatricromía convencional tiene por objeto asegurar la reproducción de ciertos colores especiales, no alcanzables de otra manera. El valor Lab del parche sólido está asegurado por el fabricante de la tinta correspondiente; pero, al igual que en el caso de elementos en escala de grises, puede definirse también una curva de reproducción tonal, que determine la luminosidad de los diferentes puntos de mediotono formados. Estos espacios de trabajo, por referirse a impresión, quedan definidos tambièn por curvas de ganancia de punto.